hola! bienvenidos

martes, 23 de septiembre de 2014

El legado de Agarfa

..


Agua. A secas. Sin predicamento alguno.
Pura existencia. Elemento que pone en marcha la vida entera y en el que todo se apoya.
Fuente de vida. Origen del todo.
Informe. Domesticada por la forma del recipiente en que se vierte.

Nunca dominada, dispone su configuración y límites a todo volumen y tiempo.
Sueña el agricultor sediento, la danza y la canción del agua. Su desposorio con la reseca tierra: el riego. Verlo es ver la vida y unirse con ella.
No hay Naturaleza viva o muerta, sino agua que fecunda todo.
Próxima y lejana, camina sin contaminarse sobre ollas, tajos, barrancos y gargantas.
O, mejor, no camina; ella es la que les da forma, los contornea y los produce.
Agua libre y esquiva. Agua serena y gozosa.

¡Agua, agua, agua!. Grito de desesperanza que retumba como un eco por las descarnadas montañas y semidesérticas ramblas de Tabernas.

¿Hay en la comarca más agua que la que destila el alóe?.

Todas las mañanas, del mar se levanta una bruma que sube con el viento de levante la cañada arriba hasta dar en el frontón del risco. La nube se asienta en sus anchas hojas, que la recogen y, deshaciendo la niebla, destilan su agua. Luego, llora el Árbol Santo un llanto de agua que le resbala por la faz, sin memoria ya de lluvia.

Fuente prodigiosa frente a la sequedad de la tierra almeriense.

“Si alguien descubre el secreto pagará con la muerte”. En eso pensaba el despechado Tincos cuando, implacable, clavó su afiliado venode en el pecho de su amada Agarfa, la del esbelto cuerpo y labios de corinto. En eso pensaba cuando los guirres volaban por los alrededores de la cafiada del Calar Alto, presagiando horas aciagas antes de que Armiche y los suyos fueran tomados como esclavos. Antes de que las cenizas de Yoñe, el agorero, fueran apedreadas y esparcidas en el olvido.

Mojácar. Teja, cal y madera. Garoé del siglo XXI. Maridaje perfecto entre el mar y la montaña. Desde tus terrazas, el latido del palmeral, al fondo, rememora en la charca el oasis antiguo y verdea con un fulgor que reverbera.

Laurisilvas, sabinares y el pinar, se mezclan con arenales invernados, las papas y la platanera. 
Castillo Macenas. Peña Roldán. Fin del mundo.

Valle del Andaráx. Olla de Huercal. Verde y nácar, limonero y almendro.
Mirador de la Amatista. Genoveses y Mónsul. Playas de media luna y de los Muertos: dorados, azules y verdes. Agua Amarga.

Cabo de Gata. Arrecife de las Sirenas. Lava cordada. 
¿De qué tiempo. De qué memoria es esta isla? 

Una fuerza oculta habita esta tierra. El tiempo reclama y el verde retorna. Del hombre, ya apenas, el rastro.“ Sólo bienes y beneficios traerán los extranjeros, emisarios de Eraoranhan, el dios”. Eso, eso es lo que había vaticinado Yoñé, el agorero.

Mimerahaná, ziná zinuhá, ahemen aten, haran, hua su Agarfa finere nuyzá.
¿Qué importa la leche, el pan o el agua, si Agarfa no quiere mirarme?.







16 comentarios:

KALMA dijo...

Agarfa dejó el mejor de sus tesoros en las playas de Almería, un semi desierto donde hay flores de colores luminosos, las azucenas de mar... Qué escrito tan bello Malvís, esta bruja que todavía siente la brisa y el olor de la sal, como horizonte tenía el Castillo de Macenas ¡¡¡Esa era mi guarida!!! Por cierto, al lado hay un chiringuito la mar de transitado, la foto es preciosa ¿El Faro de Mesa Roldán? Gracias y un besote.

pallaferro dijo...

Agua. Gran descripción la que nos aportas, Syr, merece la reflexión pausada.

Agua. Elemento esencial de la vida. Preciado por quienes la escasean y menospreciado por quienes la disponen en abundancia.

Agua. Agarfa la menospreció al mostrar el secreto del garoé a los invasores. Y pagó alto precio por ello. Su vida.

Agua. Informe, y, a su vez, formadora de esos bellos y variados paisajes almerienses.

Y tal vez lo vaticinó Yoñé, el agorero: que Agarfa dejaria un preciado legado. Dar consciencia al hombre del verdadero valor del agua.

Un abrazo,

Alkaest dijo...

Una cosa me asombra sobre las demás en este relato. ¿Cómo ha llegado el dios guanche de las Canarias, Eraoranhan, hasta las costas de Almería?

Salud y fraternidad.

Malvís dijo...

Se nota, Bruji, que todavía tienes en la retina los días luminosos y en la piel la sal de su mar, porque retratas con fidelidad esta tierra desde la emoción de tu estancia estival. Y sí, un estudioso me comentaba que haciendo su tesis había reparado en flores de sus formaciones volcánicas que sólo vivían unas horas tras años de proceso en su ciclo vital. ¿ No se te antoja el Foro de Mesa Roldán el finisterre oriental?. Es cierto que paisajes como estos, precisan una foto como la de nuestro Pallaferro.
Un beso

Malvís dijo...

Tu comentario, Pallaferro, podría ser el más bello prólogo o el mejor epílogo de este relato que queda en forma de sanwich entre tu preciosa foto ( el mar parece tener su vida propia) y la pintura de Baruk.

Un comentario poético que se nota salido de un alma que ama cada uno de estos rincones.

Un abrazo del Mirador de la Amatista

Malvís dijo...

A menudo, Magister, recuerdo la sensación que sentí cuando aterricé en Gran Canaria. Miré por la ventanilla y me costaba creer que el avión se hubiera movido. Y es que, como tu bien conoces, son realidades paisajísticas tan paralelas, que me fue fácil transitar la leyenda mítica guanche a Almería. Sus macizos pelados, sus dunas, sus barrancadas fértiles al abrigo de los vientos, su playa y su mar...
Aquel Garoé, por los pozos artesanales de Almería; su Tincos por nuestro agricultor ávido de agua y el agorero que advierte que el rompimiento del pacto con el agua por Agarfa conduce a la salinización y a la muerte. El turismo: ¿ serán los emisarios de Eraoranhan?.

Un abrazo

juancar347 dijo...

Creo haber llegado tarde, pues los oportunos comentarios de unos y otros y las consecuentes respuestas, ofrecen, si no en su totalidad, al menos sí en su parcialidad una solución a los enigmas planteados en la narración. Pero ya que se le da tanta importancia al agua, que de hecho, la tiene, sobre todo en zonas donde, a priori, parece que escasa por lo que es un bien super-vital, me quedo con una irrepetible frase del inmortal poeta hindú, Rabindranath Tagore: 'no es el martillo el que deja perfectos los guijarros, sino el agua con su danza y su canción'. Hace falta menos turismo en el mundo y más viajeros. Un abrazo y que la Moreneta siga iluminando esta brillante literatura.

Anónimo dijo...

Malvis, la historia de amor de la entrada anterior no es de esas que yo quisiera para mi hermana, mi hijo, mi amiga... ni tampoco para su autor. Pero comparada con la del aún más vengativo y cruel Tincos, es algo menos dramática.

Sin embargo, es posible que "matar" a la persona amada que no nos mira sea la única solución para valorar bienes tan preciados para la vida como el pan, la leche o el agua.

"Matar": hacerla desaparecer de nuestra vida.

Dos entradas, dos acciones violentas: 1) el amante rechazado condena a su rival a una muerte caprichosa y despiadada, y 2) el amante rechazado mata a quien le ha rechazado.

No me quedo con ninguna de ellas. Mejor el olvido o el recuerdo de lo bueno que fue y... a vivir que son dos días y la mitad, durmiendo.

Soy poco tarantinera, pero es que no tengo ni idea de lo que es el amor ni casi nada de nada de nada.

Bueno, sí hay algo que sé desde hace muuuucho tiempo: necesito beber agua cuando tengo sed.

Salud (hidratada) y libertad, vanguardia, simplicidad, llaneza, gente corriente, intrascendencia, supervivencia, casualidad, protección, desesperanza, azar..., ya sabes... hasta soledad (sin formol, eh).

La intermitente (como las olas del mar o como la luz del día... o algo así).

Buena noche y feliz vida.

Baruk dijo...

Pues a mi me ha encantado, este es uno de esos relatos que podría acercarse a una cantiga poética, esos cantos donde cada cual escoge para sí el mensaje que más va con su espíritu.

Yo recojo estos versos:

“No hay Naturaleza viva o muerta, sino agua que fecunda todo.
Próxima y lejana, camina sin contaminarse sobre ollas, tajos, barrancos y gargantas.
O, mejor, no camina; ella es la que les da forma, los contornea y los produce.
Nunca dominada. Agua libre y esquiva. Agua serena y gozosa.”

Ray dijo...

Más póetico que nunca, Syr: se me ha inundado el teclado de belleza. Homenaje hermoso y merecido. Gracias por compartirlo. "Nada nace, ni ha nacido sin antes haber nadado" (Joaquín Araújo).

Anónimo dijo...

"Todas las mañanas, del mar se levanta una bruma que sube con el viento de levante la cañada arriba hasta dar en el frontón del risco. La nube se asienta en sus anchas hojas, que la recogen y, deshaciendo la niebla, destilan su agua. Luego, llora el Árbol Santo un llanto de agua que le resbala por la faz, sin memoria ya de lluvia".

Síntesis de lo externo y lo propio de donde mana belleza multiplicada.

Pero yo, ajena a esa tierra y a ese mundo, respondía, prosaica, a la alusión de la entrada anterior.

El autor puede crear en cualquier instante la serenidad y el compromiso, el deleite y el drama, el divertimento y la alegría, lo feroz y lo tierno. Puede ser cruel ahora y casi desarmarse, después.

Recuerdo alguna carta del Caballero Pelargonium que me dejó completamente embobada. O quizá fueron tan sólo su comienzo y su final los que me dejaron completamente convencida de la enorme capacidad del autor para captar y expresar la vida.

"Cuando uno repasa su vida con frialdad, sin mirarla con el signo de lo inevitable, le parece un vestido hecho de harapos, de casualidades frágiles, decisiones leves como zurcidos que diseñan una vida dibujada con la ligereza de una puntada sobre la tela y que, sin embargo, pesa como una piedra sobre el que la ha vivido".

[...]

Salud y belleza

Intermitencia. (Por la "i", nombre merecedor de columna de formol para su dueña. ;) )

"Desconsoladamente suyo"


Malvís dijo...

Anoni-Mara, Baruk, Ray, si cuando en 2007 la Diputación Provincial de Almería me publicó este relato me hubieran dicho que su lectura admitía tantos registros como los que aquí se están dando, no lo hubiera creído. Es un inmenso placer comprobar cómo un pensamiento, puede convertirse en un caleidoscopio con diferentes claves interpretativas según el lector y el momento. Por toda esa maravillosa sensación que me habéis transmitido con vuestros comentarios, no puedo más que estaros sumamente agradecidos. Y aún más, por seguir leyéndome.

Un abrazo.

Esca dijo...

ESTAS ENAMORADO,Solo un enamorado puede describir algo de esa forma que lo haces.
Un saludo Esca


Malvís dijo...

Y eso, me lo dice un segoviano que ha repetido veranos en Mojácar, ha mojado sus pies en Mónsul, ha paseado por las dunas de los Genoveses, ha subido a la Alcazaba, ha visitado Punta Sabinal y ha comido en la Isleta del Moro?. A lo mejor es que... tenemos amores en común, Esca.

Un abrazo

chis dijo...

Recuerdo que cuando era pequeño y tenía fiebre soñaba con el agua de la fuente de mi pueblo.
Precioso relato sobre el agua, sobre tu agua, Syr, que como todo lo verdaderamente importante es siempre patrimonio común.
Un fuerte abrazo

Malvís dijo...

¿ Y que no es, querido Chis, esa fuente de tu infancia, todas nuestras fuentes, sino agua doméstica que acaba por reflejar en su seno la casa del hombre al tiempo que aviva en nuestra mirada su rumor quieto?.
Ojalá algún día el primer mundo comprenda y haga realidad tus hermosas palabras: patrimonio común.

Un abrazo


Publicación 2006
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.